SENTENCIA DE MUERTE

Aún no lo podía creer, pero al fin había conseguido robarle un beso furtivo.

Poco en ese momento me importo que su novio fuera la cosa más parecida a una montaña que conozca, seguro su cuerpo está esculpido en roca de volcán y sus manos forjadas en magma, pero no era tiempo de desperdiciar una buena oportunidad.

Quiero pensar, que en ese primer delictual contacto, logré transmitir toda la pasión y sensaciones que siento al estar cerca de ella. Pretendo haber robado un pequeño trozo de su corazón junto al fugaz beso, y que al sentir esa pérdida no deje de pensar en mí.

Para mí no fue un robo cualquiera, soy primerizo y con toda certeza deje evidencias de mi delito por todos lados. Claro, debo confesar que de nada ayuda,  que el pueblo fuera chico, y no haber  parado de hablar de mi hazaña a todos quienes  tengan un minuto de su tiempo para resaltar tal acto de arrojo y osadía.

El delito cometido, obviamente tiene una sentencia de muerte declarada que me obliga a permanecer en la clandestinidad. No es que tenga miedo (bueno, sí, un poco), pero espero un juicio justo. Toda historia tiene un comienzo y primero fue ella quien robo mi corazón, podría reclamar legítima defensa.

Pienso constantemente en sus delicados y carnosos labios con una deliciosa sensación de humedad objeto de mi deseo. No es que mi beso se encuentre entre los mejores del mundo, pero tengo que darle el mérito del riesgo involucrado. Seguro, si tengo otra oportunidad, y  algo más de tiempo, será un beso que logrará transportarnos a los dos a un lugar en que al fin nuestras almas y cuerpos se sincronicen como un mecanismo de contacto suave y cálido

Ahora, sigo planeando el próximo delito. Debo ser más cauto, ya soy un criminal conocido y pesa una recompensa sobre mí. Tengo la certeza, que me puedo quedar con el botín completo, porque a pesar de que mi primer delito fue sin aviso, la víctima a la fecha no reclama el robo. Y esta vez, robaré mucho más que un beso, estoy dispuesto a dejar todo en ello. Si es que antes, no me atrapan…

Gonza

DE OTRA GALAXIA

Era cierto que la pelota rodó a una velocidad impresionante, lamentablemente como algo más abierta de lo esperado. Pero el capitán corrió con todo lo que sus extremidades inferiores a esa altura del partido daban. Un fuego intenso y doloroso atormentaba su cerebro traducido en dolor, pero era la última oportunidad de recuperar el honor, … Sigue leyendo DE OTRA GALAXIA

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